Cada año, en invierno y primavera, una gran número de ballenas francas arriban a las aguas de los Golfos San José y Nuevo, en la Península de Valdés, provincia de Chubut, brindando un espectáculos de ribetes sensacionales a la cada vez mayor cantidad de visitantes que se dan cita en el lugar para apreciar las evoluciones de estos plácidos gigantes marinos.
Para proteger esta especie, que fuera diezmada por la caza indiscriminada al punto tal que hoy se la considera en peligro de extinción, nuestro país la ha declarado Monumento Natural.
¿Qué es un Monumento Natural?
La Ley 22.351 contempla tres categorías de protección: el Parque Nacional, la Reserva Nacional y el Monumento Natural. Existe además, otra categoría, la Reserva Natural Estricta, reconocida por el Decreto 2.148/90 del Poder Ejecutivo Nacional. Los Monumento Naturales son aquellas áreas, cosas, especies vivas de animales o plantas de interés estético, o valor histórico o científico que merecen protección absoluta, siendo por lo tanto inviolables; las únicas actividades permitidas son las visitas explicadas y las científicas debidamente autorizadas.
La Argentina cuenta con tres Monumentos Naturales a saber: Monumento Natural Bosques Petrificados, en la Provincia de Santa Cruz; Monumento Natural Laguna de los Pozuelos,en la Provincia de Jujuy y el Monumento Natural Ballena Franca Austral.
¿Cuando y por qué se declaró a la Ballena Franca Monumento Natural?
En el año 1984 se sancionó la Ley 23.094 que declara Monumento Natural a todaslas ballenas francas que se registren en aguas jurisdiccionales de la Nación. Tal decisión se fundamente en la imperiosa necesidad de otorgarle la debida protección a esta especie animal, una de la mayores que puede observarse en nuestro territorio, máxime considerando que posee sus lugares de reproducción y cría enaguas territoriales argentinas, hecho al que se suma su innegable valor estético.
¿Por qué se la denomina Ballena Franca?
La razón de este nombre común hay que buscarla en la historia. Las ballenas francas fueron, desde siempre, las primeras en ser cazadas. Aún antes del siglo XII los franceses y españoles las perseguían desde pequeños botes a remo, empleando, para matarlas, arpones que arrojaban con sus brazos.
Durante los siglos XVIII y XIX la explotación llegó a tal punto que la ballena franca septentrional, que vagaba por los mares del Hemisfério Norte, fue prácticamente extingida. Ante esta situación las flotas balleneras, en especial las inglesas y norteamericanas, se dirigieron hacia los mares australes, comenzando a diezmar las poblaciones de ballenas de esas aguas.
La razón de esta persecución particular estaba dada por la facilidad con la que podían ser atrapadas. En efecto, esta ballena es un animal lento y, para suerte de los cazadores, flota al ser muerta, a diferencia del resto de las ballenas a las que hay que inyectar aire para evitar que se hundan.
Estas características, sumadas a su alta producción pues cada individuo podía rendir, por ejemplo, unos 40 barriles de aceite, equivalentes a 7.200 litros; le valieron el nombre inglés de ”right whale” o sea, la ballena correcta, ”francamente” ideal para cazar.
¿Cuáles son las características más sobresalientes de estos animales?
Las ballenas son mamíferos perfectamente adaptados al medio marino en el que se desenvuelven. La ballena franca austral (Eubalaena australis) presentan el cuerpo curvado y no posee aleta dorsal. Las hembras adultas miden un promedio de 13 metros, en tanto que los machos son un tanto más cortos, alcanzando los 12 metros. Sin embargo se han observado hembras de 16 metros. Los ejemplares adultos pueden llegar a pesar entre 30 y 40 toneladas.
La cabeza de estos animales representa el 25 % del largo total del cuerpo. En la boca, que tiene forma curva, se disponen, colgando de la mandíbula superior, unas 260 placas o barbas córneas, llamadas comúnmente ”Ballenas”, cada una de las cuales mide unos 2,50 metros de largo. La utilidad de estas placas se pone de manifiesto cuando el animal se alimenta, sirviéndole entonces de filtro o ”colador” para retener su comida, constituida principalmente por unos pequeños camarones conocidos como Krill, que el animal hace ingresar en la cavidad bucal junto con agua, la que luego es expulsada hacia el exterior a través de las barbas.
Una de las características más distintivas es lapresencia de callosidades en la parte superior y costados dela cabeza. Estas callosidades están formadas por placas de epidermis engrosadas y endurecidas que, por lo general, se hallan recubiertas por grandes cantidades de crustáceos, vulgarmente denominados ”piojos de las ballenas”, de color blanco. La distribución, dimensiones y formas de estas callosidades son particulares para cada individuo y, a semejanza de las huellas dactilares, son utilizadas para identificar a cada ejemplar. También presentan manchas dorsales blancas o grises y manchas ventrales blancas.
Ubicados en la parte superior de la cabeza e inmediatamente por detrás de las callosidades denominada brazola, se encuentran dos orificios, los espiráculos, por los que el animal respira. Al expulsar violentamente el aire de sus pulmones, éste se condensa debido a la diferencia de temperaturas y dibuja dos figuras en forma de ”V”, hecho que dió origen a la creencia de que el animal lanzaba un chorro de agua.
La gestación dura 12 meses y por igual período, la hembra amamanta a la cría o ballenato, el que al momento de nacer mide 5,5 metros.
¿Cuál es su situación actual?
De las once especies actuales de ballenas; entre las cuales se halla la ballena azul que, con sus treinta metros de longitud es el animal viviente más grande; la ballena franca es la que más cerca de la extinción ha llegado. Esta situación es atribuibles a dos factores principales: por un lado las matanzas realizadas por las flotas balleneras a lo largo de varios siglos (se calcula que al iniciarse las cacerías existían unos 100.000 ejemplares) y por otro el hecho de que las hembras tengan una cría cada tres años, lo que explica la lenta recuperación de la especie.
Actualmente se estima la población total de ballenas francas en unos 3.000 ejemplares de los cuales el 20% (unos 600 individuos) se han registrado en aguas territoriales argentinas, siendo éste el grupo más numeroso que existe en el mundo.
En razón de sus hábitos costeros, principalmente en su época reproductiva, esta especie es sumamente vulnerable al deterioro de su entorno por el accionar humano, como puede ser la contaminación de las aguas e inclusive el ruido de las embarcaciones a motor.
Península Valdés: un lugar privilegiado
Las hembras con capacidad de reproducción regresan, con intervalos de tres años, al área de Península Valdés buscando seguridad y tranquilidad. Los machos adultos, en cambio, son registrados generalmente todos los años. La máxima concentración se produce entre octubre y noviembre, época en que pueden contabilizarse alrededor de 350 a 400 individuos. Esto convierte a aguas vecinas a la Península en el área de cría más importante del Hemisferio Sur.
Es entonces cuando se puede observar a estas colosales moles oscuras emergiendo bruscamente de la superficie de las aguas para caer nuevamente en ella con estruendo inverosímil, saltos que se interpretan con una manera de decir ”aquí estoy” a sus congéneres; o quizás se las pueda ver practicando uno de sus ”deportes” favoritos: la navegación a vela, para lo cual asoma su gigantesca cola, que puede medir hasta 5 metros, sobre el agua permaneciendo cabeza abajo durante largos minutos, abandonadas a los caprichos de los vientos.
Al finalizar la temporada de cría, las ballenas comienzan su migración anual en busca de alimento, aunque los recorridos que realizan se desconocen con precisión. Algunos científicos suponen que se acercan a las islas Georgias, siguiendo los bancos de Krill, en tanto que otros piensan que se dirigen hacia el mar abierto entre el continente africano y el sudamericano.
Al encuentro con las ballenas
A fin de evitar alteraciones durante la época de cría y reproducción, la Provincia de Chubut permite la navegación únicamente en el Golfo Nuevo y sólo a embarcaciones de empresas turísticas acreditadas que, además, cuentan con la debida autorización de la Prefectura Naval Argentina. Estas naves parten de Puerto Pirámides llegando hasta relativas proximidades de estos gentiles mamíferos a los cuales podrá Ud. admirar en toda su colosal magnitud. En tal situación respete y haga respetar lasindicaciones de los Guardafaunas provinciales consultando a ellos cualquier duda que tenga.
Aunque Península Valdés es el lugar de mayor concentración de ballenas y, por consecuencia, donde existen las mejores facilidades para poder apreciarlas, la condición de animales migratorios que poseen, supone la posibilidad de su avistaje a lo largo de su litoral marítimo sea desde la costa o desde embarcaciones. En este último caso recuerde o haga notar a quienes lo acompañen estas sencillas recomendaciones: actúe con precaución por su seguridad y por la de ellas; no navegue en círculos y mucho menos persiga u hostigue a un ejemplar cuando éste se aleje; si los ejemplares avistados se hallan con crías no se aproxime ni realice acciones que los perturben modificando sus actividades normales.